Estanques para reflejarnos - Instalación. 2001

Estas proyecciones son reflejadas por el agua sobre los muros. Surgen aleatoriamente y vuelven a disolverse cuando un surtidor entra en funcionamiento y altera la superficie líquida. Se trata de una alegoría sobre la brevedad de la vida, de cómo lo que surge a cada momento está destinado a desaparecer en el mismo instante. 
Realizada por primera vez en la iglesia de San Francisco de Ávila. obtuvo el Premio de la VIII Bienal de El Cairo, representando el pabellón de España 200